recomendamos: CampusAnuncios || GuiaWeb || Clicr || Coches-Motos || ijijiji || Latin-Foros || Vivito || Cittys || Oyye

El Reposo del Hokage 2 :: Foro de Separación de caminos. (Only Shishi & Sumomo. +18)
Foros de discusión
 FAQFAQ   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegistrarseRegistrarse 
 PerfilPerfil   Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados   LoginLogin 
El Reposo del Hokage 2
REPOSO 3 EN http://reposohokage.foros.ws
 

Separación de caminos. (Only Shishi & Sumomo. +18)
Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5
 
Este foro está cerrado y no puede publicar, responder o editar temas   Este tema está cerrado y no puede editar mensajes o responder    Foros de discusión -> Interior de la Villa
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas



Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Mie Sep 27, 2006 2:01 am    Asunto: Responder citando

Tendo se paró unos segundos para erguirse. Recorrió la figura acostada en el futón con lentitud y, mientras sus manos se dejaban caer por las piernas de la chica, pasaba lentamente el tacto, llevando un compás lento tanto en su cadera como en sus caricias. Mientras tanto, Sumomo arqueaba su espalda como un gatito a gusto e intentaba seguir el compás, alzando las piernas para ponerlas a su alcance más fácilmente.

Él continuó buscando el contorno de las piernas de Sumomo con esmero, hasta separarse completamente de ella. Preguntándose qué reacción esperaría su pareja, simplemente se acostó a su lado, tomándola contra él. Dejando la espalda de la kunoichi contra su pecho, mordiéndo su cuello y volviendo a acariciar su pierna derecha levántandola suavemente y, posándola sobre su propia cadera, insistiendo en las caricias.

Ella se dejó hacer, mientras acomodaba su espalda junto a él y disfrutaba de las caricias. Nunca lo había hecho de ese modo pero, había de reconocer que no estaba mal... y prefirió no pensar en la experiencia pasada que podría haber detrás. Una vez acomodados, lo siguiente que vino fueron varios besos en el cuello y una de las manos del chico subiendo por su vientre. La mano libre acompañaba el compás de ambas caderas, deleitándose en estrecharla contra él. Finalmente la mano del vientre alcanzó el fin de su viaje posándose y masajeando el pecho de Sumomo.

Algo se removía por dentro de la jounin, que sentía la excitación en cada centímetro de su piel cada vez que él la atraía hacia sí. Cerró los ojos y perdió la noción del tiempo y el espacio, mientras él seguía perdiéndose entre su cuello y penetrándola suavemente: la excitación de su pareja acrecentaba la suya. Su placer era el suyo también y según notaba como se arqueaba, como jadeaba y como se apegaba a él, éste sólo podía responder acrecentando el ritmo, cadencia y cantidad.

Los gemidos aumentaron al tiempo que las caricias, y ninguno de los dos quería esperar para llegar al final; Sumomo alzó la mano, y le acarició la mejilla a Tendo mientras este seguía con sus besos por su cuello. Lo inevitable no lo podían retrasar pese al placer experimentado. Poco a poco fueron relajándose mientras la sensación tibia les invadía junto a una sonrisa. El abrazo no se aflojó, realmente siguió presente junto a todos los sentimientos y caricias prestadas, mientras Hijikata pasaba su mano deliberadamente por el cuerpo de Sumomo en busca de la rezagada ropa de cama.

Ella se separó de él, pese a lo bien que estaba y le besó, cogiéndole la cara entre las manos mientras él seguía buscando a tientas las sábanas.

- No vale tomar rehenes mientras estoy desarmado...

Bromeaba mientras se dejaba besar con una sonrisa en el rostro. Justo cuando ella separó sus labios y parecía que la amenaza de los besos podía cesar, la tomó por sorpresa volviéndola a besar lentamente dejando atrás la pasión anterior y dejando cierta sensación de dulzura.
- Quiero la receta de lo que te echas en los labios para obligarme a no parar de besarte...
- Pues... sabes esa tienda que hay a dos manzanas, que hace esquina? Esta mañana le compré un brillo de labios... aunque creo que... debí de dejarlo atrás después de comer...

Lo que no le dijo es que era el primero que se compraba, y tampoco sabía muy bien si las shinobi se paraban en esas cosas. Él tiró suavemente del labio inferior en el siguiente beso, mientras no dejaba de mirarle a los ojos. Empezaba a perderse frecuentemente y con demasiada facilidad en su mirada y se sentía ciertamente incómodo a veces siendo tan fácilmente seducido.
- Ah brillo de labios... eso se va con el tiempo y demasiado fácil...
- Mucho sabes tú de brillo de labios...
... ¿eso es malo?...
- Depende... si el que se lo pone eres tú, sí., le dijo, sonriendo pícaramente.

Él sonrió como respuesta al comentario, pero no pensaba quedarse atrás. Sin embargo le agradaba aquella pequeña broma.
- Piensa que sólo lo verás en mis labios el dia que te lo arrebate de los tuyos... asi que ...¿que opinas de eso?

Acercó los labios poco a poco, amenazando con hacer realidad la práctica, pero ella pensó en preguntarle cuándo volvería; desechó la idea, aunque ni él mismo lo supiera, ella tampoco quería realmente saberlo. - Uhm... me parece bien. fue lo que le respondió al final.

Alzó una ceja, esperaba más batalla dialéctica pero se encontró con conformismo en una especie de resignación. Buscó una referencia horaria, pero no había nada claro, sólo que no iba a dejarla escapar aún y la abrazó con cierta inseguridad.
- Queda aún algunas horas de sueño.... piensas...quedarte aquí?

- Aquí... dónde?

Estaba claro que no lo decía por su casa que, a buen seguro, estaría reparada para cuando volviese...

- Me refería ahora... pausó con un beso lo que iba a decirla, simplemente para volver a disfrutar de ella. ... conmigo...dormir juntos...
- ...
... los planes futuros no los tengo ni yo claros, como para preguntarte por los tuyos...

Sumomo suspiró, aliviada... aunque la pregunta entonces la cogió de sorpresa. Qué pensaba... que cogería y se marcharía después de.... ? Se acercó más a él, y se recostó a su lado sobre el futón. La sábana estaba hecha un rollo aunque era grande, y bien daba para que ambos se protegiesen del frío de la madrugada.

- Mañana no tienes que salvar a la aldea otra vez, ¿verdad?
Pegó su cuerpo al de ella, si algo era una constante es que una pareja pasaba siempre menos frío en una cama.
- Pienso que yo aprovecharé el viaje para dormir todo lo que echaré en falta hoy...
- No salvé a la aldea... os salvé a ti y a Aya.

Pensó en aquel momento, después de toda la semana, por primera vez en Kagura. Esa mala arpía debía de estar ahora mismo en los calabozos... y ella se había quedado con las buenas ganas de dejarla en carne viva después de quedar mostrada su crueldad.

- Aún debería ir a agradecérselo..., pensó sin querer, en voz alta.

No pienses más en ello, al fin al cabo, terminaste la misión con lo más importante y ... quien debería agradecer algo

Aunque realmente él no dejaba de pensar tampoco en ello. Su mundo se partió en dos o simplemente nunca había reparado en pensar cual era su verdadero camino. Todo fue demasiado rápido, Aya, Sumomo... la traición de Kagura...la muerte del amigo de su padre...

seríamos Aya y Yo a ti...

Sumomo dejó escapar una risita irónica, acordándose de algo.
- Pues... sabes una cosa?, le dijo, - El objetivo inicial de mi misión no duró vigente ni medio día...

Antes de continuar, le besó en la mejilla, por si decía algo.

- Los shinobis y vuestros juegos de teatro de sombras... dime... ¿que era? ¿espiarme?
- No... exactamente... sino suplantarte.
Hizo un gesto de mirar bajo las sábanas, aprovechando el gesto para volverla a contemplar...
- Pobre... tener que imitar mis chistes malos y llevar mi ropa...por no decir que perder esa preciosa figura por unos momentos por una misión...

Entonces ella tuvo una idea bastante... graciosa... aprovechando que la ocultaban las sábanas, trazó un sello y concentró su chakra... al instante, Tendo estaba compartiendo cama... consigo mismo.

- Pues yo creo que... soy bastante atractivo..., le dijo, sonriente.

Un gesto de estupefacción quedó reflejado, pese a saber algunas nociones básicas. Enseguida miró a otro lado, se giró y dijo en tono de broma...
- Me alegra saber que piensas eso de mi... ... pero yo no comparto la cama con un hombre...

y menos conmigo mismo!!!

La situación le era totalmente extraña y simplemente le quedaba desear que a Sumomo no se le ocurriera torturarle con algún beso en aquella forma o alguna acción más atrevida... exactamente lo que ella hizo: se acercó a él peligrosamente, aprovechando que se había girado... y susurró su nombre en su oído, cambiando instantáneamente de forma y volviendo a la suya original.

Tendo mantuvo la respiración mientras oía su propio nombre con su propia voz. Cerró los ojos, sabía que la bella kunoichi de pelo morado estaba acostada con él y aún así... seguía poniéndole nervioso la mera imagen de su gemelo pegándose a él. Cuando inconscientemente interpuso la mano para impedir cualquier acercamiento, notó la piel tersa y suave del abdomen de su pareja.

- No soy tan cruel...
- Seguía siendo demasiado real...

Suspiró levemente y la cogió de ambas manos y cruzó sus manos sobre su pecho. Abrió sus ojos para comprobar que eran las manos de ella, marcadas por el entrenamiento y maltratadas por las batallas pero sin pérdida alguna de feminidad.

- Espero que no te traigas el trabajo a casa nunca, Sumomo.
- No suelo llevarme el trabajo a casa... - Al menos, físicamente..., le respondió, aunque lo último era un pensamiento. Normalmente no se llevaba quemaduras de cabeza a casa, aunque a veces sí... y además estaba acostumbrada a estar sola.
- Aunque tampoco paso mucho tiempo en ella.

- Yo procuro saber poner un límite al trabajo también... aunque a veces no se puede, me pasa lo mismo que a tí...
Poco a poco se fue tornando para volverla a mirar, pasada la broma no había razón de mantenerse así. Cuando volvío a mirarla serenamente, hizo lo que algo dentro de sí mismo le demandaba: besarla.

- Espero que si no pasas por casa no sea por trabajo...
- No... más bien por naturaleza...
- Yo suelo buscar mis ratos de soledad en mis cuatro paredes, por eso siempre busco casas acogedoras con detalles como el estanque...
- Estás llamando a esta finca... una casa con detalles?
- ¿Pretendes acaso tener un estanque en medio del salón de un piso?, reía al paso que acariciaba las mejillas con el dorso de la mano.
- Esta no es una casa con detalles... es la de mi padre.. pero normalmente no me gusta rodearme de tanto lujo...necesito más bien poco .
- Yo tengo el lago a 5 minutos de mi casa... vivo en las afueras de la villa, lejos de todo. Qué harás con esta casa, entonces?
La restauraré, al fin al cabo será mi residencia en la niebla a falta de encontrar una mejor...aunque le puedo buscar otros fines..un dojo..o mejor aún una escuela
- Muy altruista... me alegro mucho de cualquiera de las opciones.
- Altruista si...pero al fin al cabo me siento en deuda con la niebla... de todas maneras. Creo que el lujo y el camino del samurai están reñidos, no podré disfrutar de esta casa.

Sumomo se paró a pensar, y finalmente resolvió preguntarle aquello.
- Realmente crees que lo tuyo... es el camino de la espada?
color=dakred]- Dame tu versión si me haces el favor. ¿qué crees que sería mi camino?[/color]
- No lo sé..., respondió con total sinceridad. Pero no sabía por qué creía que el de la espada no era.

- Soy idealista, quiero arreglar el mundo. Quiero enfrentarme a los problemas de la villa, pero no se si hallaré la respuesta en las fuerza de las palabras o en el filo de la katana para apoyar mis empresas y actos...dudo...dudo porque no quiero fallar a la memoria de mi padre, ni a la villa...
Otro beso se alargó un poco más de lo inusual... - ni a los mios...

- Puedes aprender... y poner tu espada al servicio de la villa... convirtiéndote en otro perro más de los militares..., le dijo ella. - Pero crees que quedan maestros de espada?
- No lo sé. Pero me da igual si me convierto en uno de ellos si es al servicio de mis fines y sueños... Al fin al cabo ¿no es un shinobi alguien atado a la villa y al ejecutivo militar? ¿No tienes una meta que cumplir más allá que el servicio a la villa? Seguro que tú si... no veo en tí alguien de voluntad débil...

- La misma meta que tú. Eso respondió, omitiendo su objetivo oculto de descubrir más acerca de su clan.
- Deberíamos... descansar..., le dijo suspirando. La tensión de sus músculos se había disipado por completo y ahora, apoyada en el regazo de Tendo, empezaba a bostezar.

- Deberíamos...
Sin embargo aquella última conversación le podía traer el insomnio de un búho, dándole vueltas a todo. La separación de ambos si quería apostarlo todo, su vida...su camino. Sólo se tranquilizó en cierta parte cuando ella reposó en él y la acarició la larga melena, mientras aflojaba cierto bostezo contagiado.

- Mañana te despertaré cuando me vaya.

Sumomo no alcanzó a escuchar aquello, camino ya de los brazos del sueño
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Mostrar mensajes de anteriores:   
Este foro está cerrado y no puede publicar, responder o editar temas   Este tema está cerrado y no puede editar mensajes o responder    Foros de discusión -> Interior de la Villa Todas las horas son GMT + 1 Hora
Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5
Página 5 de 5



Powered by phpBB © 2001 phpBB Group

Chronicles phpBB2 theme by Jakob Persson (http://www.eddingschronicles.com). Stone textures by Patty Herford.

Powered by latin-foros // Crea tu foro gratis // ir al directorio de foros

crea tu propia página web con ijijijiweb gratis