recomendamos: CampusAnuncios || GuiaWeb || Clicr || Coches-Motos || ijijiji || Latin-Foros || Vivito || Cittys || Oyye

El Reposo del Hokage 2 :: Foro de Separación de caminos. (Only Shishi & Sumomo. +18)
Foros de discusión
 FAQFAQ   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegistrarseRegistrarse 
 PerfilPerfil   Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados   LoginLogin 
El Reposo del Hokage 2
REPOSO 3 EN http://reposohokage.foros.ws
 

Separación de caminos. (Only Shishi & Sumomo. +18)
Ir a página 1, 2, 3, 4, 5  Siguiente
 
Este foro está cerrado y no puede publicar, responder o editar temas   Este tema está cerrado y no puede editar mensajes o responder    Foros de discusión -> Interior de la Villa
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos



Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Mie May 24, 2006 10:47 pm    Asunto: Separación de caminos. (Only Shishi & Sumomo. +18) Responder citando

El sol entraba por la rendija que las cortinas dejaban en la ventana, directamente sobre la frente de Sumomo. Siquiera había pensado en cerrarlas del todo cuando había llegado a su cuarto, más o menos día y medio después; simplemente se había dejado caer encima de la cama y se habia visto sumida en un largo y profundo sueño.

Intentó apartarse eso de la cara que le molestaba, hasta que despertó un poco y vio que era la luz de la mañana. Lentamente, abrió los ojos, y vio que estaba en su cuarto, durmiendo encima de la cama, pero sin haberla deshecho. Frunciendo el ceño, miró a su alrededor y vio que llevaba puesta una yukata de color beige y negro, un poco descolocada por las vueltas que había dado en cama.

Entonces todo vino a su cabeza, y recordó el hospital, la misión, y todo lo que había pasado dos días atrás. Se resfregó un poco la cara con las manos, y decidió que no era momento de pensar: la yukata tenía cortes, quemaduras, y algunos rastros de sangre, y necesitaba una ducha... pero al ver aquella sangre se acordó de Aya: debería pasarse a ver qué tal estaba pero... tampoco sabía dónde encontrarla.

Mientras se desperezaba en cama, ya sentada, vio algo en el suelo: un trozo de papel. No le hacía gracia tener que levantarse, pero la curiosidad de saber qué era aquello la carcomía: tanto tiempo durmiendo, que casi no sabía ni dónde estaba...
Al momento de coger el papel, recordó qué era: la carta que Hijikata le había dejado al Mizukage para ella. Temblorosa, volvió a abrirla.

"Querida Reika, o Sumomo. Te llamaré Reika pues es el nombre con el que nos presentaron.

Pronto he de marchar pero me siento en deuda con la persona que me salvó la vida y pienso que una mera carta no correspondería en ningún modo a la gratitud que le tengo.

Me hospedaré en estos dias de descanso en el Hotel del interior de la Villa y espero poder volver a compartir una tarde para conocer a su auténtico yo y descubrir si es más interesante aún que la persona que ya conocí.

Hijikata.


Sin acabar de desperezarse, dejando la carta encima de la cama, se levantó, se quitó todo lo que tenía puesto y marchó directa por el pasillo hacia la ducha, intentando no pensar y relajarse con ella. El agua y el vapor caliente llenaron el ambiente del cuarto de baño, y la kunoichi se limpió a fondo todas las heridas que tenía después de quitarse los vendajes. Al llegar de nuevo a su habitación, con una toalla, se dejó caer en la cama de nuevo y allí, de lado, volvió a mirar la carta.

- Qué hago...
- Tú verás...
- Y ese tonito irónico a qué ha venido?? ¬¬'...
- A nada... que no sepas ya...
- Mmpfh...

Se levantó de nuevo, cogiendo la carta, y bajó a desayunar así como estaba, en toalla y unas zapatillas. Su pelo mojado le caía por toda la espalda, y tuvo que recogérselo con unos palillos para no ir dejando un reguero de agua por todo el pasillo: los accidentes domésticos provocan buena parte de los accidentes mortales... Al llegar a la cocina, se preparó un zumo de naranja y cogió el te del armario, calentó agua, y esperó a que se preparase mientras se bebía el zumo. La carta la miraba, muda, desde la mesa, y Sumomo procuraba ignorar que estaba allí, aunque no podía.
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas



Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Mie May 24, 2006 11:12 pm    Asunto: Responder citando

El servicio de habitaciones llamaba. Llevaba un dia entero durmiendo y recuperándo su cuerpo.

Pero no su alma, porque más allá de la venganza no hay nada, nada que carezca de significado. El dolor no se marcha, sino se estanca perdido en el recuerdo de su padre y los agravios sufridos. Una noche más recordaba el rostro por fin de aquella que asesinó vilmente, a la que buscó durante un año y la que casi se convierte en su asesina impotente en el suelo, viendo su vida pasar...


Sino hubiera sido por esa chica, de ojos enimágticos, sonrisa cegadora y a la vez con esa dualidad frágil y fuerte...hubiera muerto. Tumbado en su cama, colgado de un hilo de voz y perdido en ese espacio, así se encontraba. El joven Hijikata antaño león no era más que un minino que se estaba lamiendo las heridas en pesadillas...

Hasta que un rayo de luz incidió en su cara. De mala gana tiró de las sábanas pero no sabiendo controlar su impulso estas cayeron proporcionandole todo el sol suficiente para tirarle de la cama. Despeinado y sin afeitar, buscaba el tabaco de su pipa para intentar tranquilizarse.

Pero encontró en sus pertenencias sólo la pipa y rememoró en antaño el lujoso tabaco que incluso unas manos de porcelana una vez le sirvieron.

Suspiro y se miró en el espejo cuando subió su rostro. La cicatriz cosida recorría parte de su espalda, el hombro y una pequeña porción de su pecho. Parecía que había llegado condecorado de la guerra, una que libraron por él y que nunca batalló... y su ánimo decayó totalmente...

Aún así llegó una de sus obedientes sirvientas con el desayuno. Sonrió al ver al diligente señor despierto y no habló nada más que recordarle que tenía que irse al hospital a hacerse las curas a la mañana siguiente. Algo que no le provocó demasiado interés.

Luego por último decidió meterse en la ducha, para cuando le dejaron el aburrido trabajo sobre la mesa. Por lo visto, no entendían de bajas laborales en la niebla.. que ironia..

Se tomó su tiempo para relajarse. El baño caliente fue agradable y cuidarse un poco le hizo olvidar por momentos de los dias anteriores. Para cuando salió, envuelto sólo en una toalla minúscula quedó pensativo viendo el desayuno. Se vistió con una camiseta blanca y unos pantalones también blancos y unas sandalias, bajando a desayunar a la terraza para tomar el aire fresco...
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Mie May 24, 2006 11:42 pm    Asunto: Responder citando

Sumomo terminó de vestirse, como siempre: unos pantalones por debajo de la rodilla, unas vendas sobre los gemelos y los tobillos, y sus zapatillas habituales. Normalmente no cambiaba mucho aquella parte de su vestuario... los pantalones eran de color negro, al igual que las zapatillas. Como camiseta, escogió una de manga sisa y de color rosa palo con dibujos negros, y antes de salir cogió una sudadera de capucha y cremallera de color gris, por si refrescaba y tardaba en volver a casa. Aquel día no tendría misiones y podría ponerse algo más decente... aunque la verdad era que, después de los kimonos, su ropa habitual era de todo menos femenina.

- Mendokse... ahora aún encima tendré que comprarme ropa..., pensó mientras cerraba su puerta con llave, tras apagar todas las luces y coger sus armas, y salía al camino. El mp3 tenía unas pilas recién cargadas, y la música de Lacuna Coil inundó sus oídos mientras empezaba a caminar hacia la villa. Después de todo, tendría que entregar el informe y allí podría redactarlo, antes de entrar a ver al Mizukage. También necesitaba un paseo... La carta parecía latir en su bolsillo derecho.

La mañana iba pasando, casi llegaba al mediodía, y la luz se filtraba entre las ramas de los árboles. Mientras Sumomo paseaba, de camino a las puertas de la villa, se cruzaba con algunos conocidos y sentía la presencia de algunos que se escondían, probablemente haciendo misiones o entrenando. Ignorándoles, siguió caminando y no tardó en llegar a la villa.

El primer sitio interesante que vio lo presintió por la nariz: el olor de tartas y repostería recién hecha dirigió los pasos de la kunoichi hacia la plaza del mercado, casi en el centro de la villa, directamente al puesto de la panadería: pocos minutos después se iba comiendo una rana de chocolate, y dos mini croissants aguardaban dentro de la bolsa de papel. Algunas personas se giraban al pasar: aquella era la chica que había salido con el pelinaranja de la casa de Hijikata-san, y la que supuestamente le había salvado de morir asesinado, aunque los detalles variaban según las personas que los contaban. Aquello le hacía reirse, pero por dentro... algunos detalles eran de lo más interesante.

De pronto, pasó por una calle conocida, mientras terminaba con el último croissant, y vio el salón de peluquería de Kagura. Maldita..., eso fue lo que pensó, antes de coger y abrir la puerta, y entrar en el establecimiento. Dentro había unos cuantos ninjas, tomando unos últimos detalles del lugar y transportando documentos.

- Ohayou...

Los ninjas, a su pregunta, respondieron que si nadie se llevaba los kimonos, serían subastados, así que Sumomo se acercó a los armarios y escogió aquellos que más le gustaban, metiéndolos en cajas pequeñas y las cajas, a su vez, en una bolsa. En total, se quedó con 6 kimonos y 3 pares de sandalias que, más o menos, le iban a juego con todo, además de dos pares de calcetines adecuados para las sandalias, y los bolsos correspondientes a cada kimono. Si es que allí había de todo... los ninjas le dijeron que no harían nada más en la casa hasta dos días después, así que tendría tiempo de venir a por más cosas como, por ejemplo, unas cuantas sombrillas que había visto... Era algo que sentía que merecía, y nadie le iba a dar uso... Finalmente salió con dos bolsas que abultaban bastante, pero no pesaban demasiado, mientras os ninjas la miraban extrañados.
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas


Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Jue May 25, 2006 12:03 am    Asunto: Responder citando

Un sencillo té, una silla apartada solitaria y un periódico constituía la remesa principal del desayuno de Hijikata. Sorbía lentamente llevándose a la mente los titulares de la noticia que ocupaba el panorama social.

" Arde la casa lujosa de uno de los sabios de la villa."

Que iban a contar sinó, pensaba, mientras apretaba el peridico. Todo se atribuía a un accidente casero, pero no se iba a hablar de las traiciones de la villa o de que por un tiempo se dejó estar a una infame espía dentro de este Pais sin investigar.

Su rabia se encendía pensado en todo lo acontecido. Parecía que le iba a costar olvidar o que incluso viviría con aquel suceso toda su vida. Aunque realmente sólo tenía que observar su nueva cicatriz para recordar lo acontecido. Dolía como mil demonios, pese a que utilizaran los mejores antídotos esa herida iba con mucha saña pero con poco acierto por suerte.

Su recuperación era más rápida de lo esperado pero seguía echando de menos denscansar en la tenue luz de su habitación y en las repujadas sábanas. Aún así su espíritu le pedia no estar encerrado y tomar algo de sol.

Los comentarios iban y venian de la gente por la calle, sobre todo de los supervivientes y del revuelo de ninjas que hubo cerca de allí. Desde luego seguía pensando en el poco bien que hacía a la villa ocultarle cosas...

Luego anotó en una libreta algunas ideas para el discurso del funeral del padre de su amigo. Al fin al cabo era una tarea que no debería de rehuir y que se celebraría en breves en la Arena, cuando repatriaran el cadaver... y pensaba sobretodo como contarle a su esposa e hijos lo acontecido...

" Mendokse, explicarle que una geisha le mató con un banjó.. precisamente por intentar tener una aventura con ella.."

Esa ultima parte debería de obviarla por muy sincero que fuera su caracter...
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Jue May 25, 2006 12:18 am    Asunto: Responder citando

- "Arde la casa lujosa de uno de los sabios de la villa". Manda carallo...

El dueño del puesto de periódicos sonrió a Sumomo mientras se encogía de hombros: la kunoichi, al leer el titular, había fruncido bastante el ceño... Estaba claro que no iban a publicar la traición, ni la misión, ni nada de todo aquello, eran asuntos internos pero... también podrían ser un poquito más realistas, o dejarse de caralladas y no poner nada. Pero la prensa nunca era imparcial, y quedaba mejor aquello que otra cosa. Mendokse... pues nada...

Sumomo siguió caminando por la villa, mirando tiendas, viendo la gente pasar, pensando en qué hacer. Aunque, de pronto, escuchó una voz conocida.

- Sumomo-san!!! Sumomo-saaaan!!!!
- o_____O are´?

No comprendía quién podía llamarla con ese ímpetu, hasta que se giró y vio una pequeña figura corriendo que finalmente se echó en sus brazos. Las bolsas cayeron al suelo, aunque de pie, y Sumomo sujetaba a Aya en brazos, pese a lo mayorcita que era.

- Aya-chan! Cómo estás? Aún se sentía culpable... ese vendaje que la niña llevaba protegía una herida que ella había causado.
-Muuuuy bien ^_____^ Las enfermeras dicen que no me quedará marca.
- Escucha, Aya, siento que...
- No pasa nada, Sumomo-san. No podías hacer otra cosa. Olvida eso, vale?
- Aya... qué te han dado?, dijo la kunoichi, sonriente, - Pareces otra...

La chica tenía mucha confianza en sí misma, o aquello parecía... quizás el hecho de haber cumplido con la misión que le había dado Sumomo dos días antes, cuando la envió a buscar ayuda, había hecho que Aya fuese también más fuerte que antes. Cualquier otro se hubiera quedado bajo los tablones, temblando...

- Bueno, a dónde vas? Te acompaño!!
- Pues... nada en especial... de paseo...
- Voy contigo! Conozco muchas tiendas de ropa bonita ^___^
- Bien Aya..., Sumomo se puso seria, y Aya abrió sus grandes ojos, - Si consigues que encuentre algo que me guste, bonito... y para una kunoichi, te compraré algo n__n

La pequeña saltó de alegría y cogió de la mano a Sumomo, que por poco olvida las bolsas con los kimonos en medio de la calle, y se la llevó calle arriba.
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas


Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Vie May 26, 2006 12:09 am    Asunto: Responder citando

Tras el breve descanso, Hijikata consideró que podía invertir su nuevo tiempo libre en recorrer la ciudad. Con la pérdida de su antigua casa, su repertorio había quedado bastante mermado, en cuanto ropa y otros en seres. Así que se vería obligado sin remedio a ponerse en manos de los vendedores... pues su gusto era demasiado arcaico tal vez y no le vendría mal comprar algo de ropa nueva.

Su primera visita en el area comercial fue una tienda de tendencias nuevas. Entró y miró como todo el mundo disfrutaba de colores demasiados llamativos o camisetas consideradas fashion con lentejuelas incluso, así que se echó hacia atrás evadiendo la tienda hasta que una dependienta intentó pararle los pies y se excusó diciendo que estaba buscando una persona.

En la siguiente tienda pudo finalmente comprarse ropa interior. Su temple le pedía boxers y preferiblemente de colores oscuros, aunque se decía así mismo que estaban demasiados ceñidos pese a que el dependiente le insistiera que eran de su talla.

Por último entró en una tienda convecional, a su gusto. Allí compró varios kimonos y trajes para estar en casa y para alguna reunión. Se planteó varias veces cambiarse la vestimenta pero empezaba a estar cómodo con los pantalones vaqueros y la camiseta ceñida blanca.

Tras varias tiendas Sumomo iba cargada de ropa, mientras que Aya tiraba alegremente de su mano dirigiéndola e Hijikata iba devanándose entre la decisión de entrar o no en las tiendas menos convencionales otra vez. El resultado fue obvio, las bolsas cayeron por el suelo pero misteriosamente ningún contenido se vertió y ambas partes no se reconocieron hasta que las manos de Hijikata y Sumomo se rozaron para recoger las bolsas.

Perdón...

Los ojos de ambos se clavaron reconociendose. Hijikata se quedó por unos momentos petrificado perdiéndose en el color de ojos tan especial de la Kunoichi, pero francamente estaba perdido y dubitativo pensando en que no le habían respondido y si realmente la relación que tuvieron fue sólo por la misión... que todo aquello seguía siendo una farsa.

Extraña coincidencia volverme a encontrar esos ojos, Sumomo-san, si me lo permite diré...

Intentó sonreir para ser conciliador y que su descaro no fuera o tan evidente o tan grosero, justo por pensar en piropear a una extraña.

Que la prefiero sin maquillaje. Su belleza natural no debería ser tapada...
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Vie May 26, 2006 12:34 am    Asunto: Responder citando

Aya llevaba a Sumomo de tienda en tienda sin que casi se diese cuenta del poco tiempo que pasaba en la calle. Cada vez llevaba más bolsas encima, llenas de cosas como ropa, zapatillas, unos cuantos pares de calcetines... Realmente todo aquello le hacía falta, así podría tirar con toda aquella ropa que, o ya no le servía, o estaba inservible, y podría tener un vestuario nuevo para cambiar un poco.

Después de todo, aquellos kimonos (ahora guardados en una de las bolsas) habían provocado algo de aquel cambio...

- Es que no pueden hacer las bolsas más pequeñas? Si no fuesen tan minúsculas, casi podría llevar dos o tres con todo...
- Deja de protestar y vamos! Aún nos quedan muchas tiendas.
- Etto... Aya-chan... creo que ya voy surtida de ropa...
- u_____U No he encontrado nada como lo que me pediste...
- Estás de broma? Todo lo que hemos comprado es como lo que yo quería ^____^ Así que ahora iremos a buscar algo que te...

Paf. Sumomo, mientras hablaba y atendía a Aya, no había reparado en el escalón que había al salir de la tienda y casi se estampa contra una persona que estaba a punto de entrar. Las bolsas cayeron, aunque de pie: era de agradecer que tuvieran todas una base de cartón plana...

- Sumimasen...
- Sumimasen...
- No se moleste, yo recogeré tod... ah...

Hijikata había terminado ya de recogerlas, y las sujetaba con una sola mano. Aya, mirando con los ojos muy abiertos al señor, no sabía qué hacer: la situación se había vuelto algo incómoda con tanto silencio... simplemente desviaba su mirada de los ojos de la kunoichi a los de Hijikata.

- Hijikata... san...

También él llevaba algunas compras, lo que parecía extraño dada su manera de vestir: los señores de buenas ropas no solían ir de compras, sino que enviaban a los criados... Su pelo castaño caía revuelto sobre su frente, despreocupado, y sus ojos avellana se clavaban con algo de miedo en los grises de la kunoichi.

- Extraña coincidencia volverme a encontrar esos ojos, Sumomo-san, si me lo permite diré... Que la prefiero sin maquillaje. Su belleza natural no debería ser tapada...
- ... ... .... Sumomo ahora no sabía ni qué decir, fuera de su papel de geisha y bastante sorprendida por el comentario y por la situación. - Arigatou, Hijikata-san... por favor, no hace falta que me trate de usted...

La carta volvía a palpitar en el bolsillo derecho de la chica, mientras Aya seguía mirando cómo aquellos dos se miraban. Una mezcla de... atracción y de reserva bastante extraña.

- Cómo se... encuentra?

Era el único tema de conversación posible... los acontecimientos de días pasados eran lo suficientemente interesantes como para poder dar conversación hasta a la persona más callada de la tierra. Aunque, no sólo por eso... Sumomo ahora evocaba la cuchillada que Kagura, manejando a Aya, había asestado a Hijikata en la espalda, y le extrañaba que estuviese... de pie...
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas


Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Vie May 26, 2006 1:00 am    Asunto: Responder citando

Arigatou, Hijikata-san... por favor, no hace falta que me trate de usted...

Hijikata le entregó las bolsas. Retiró sus manos dejando un tibio perfume dulce y se quedó mirando extrañado, casi creyendo que atemorizaba a Sumomo con su forma de ser pues parecía cortada.

Seguiría tratándola de usted hasta que perdiera esa barrera que le hace llamarme de usted también...

Entonces reparó en la presencia de Aya y la saludó acariciándola el pelo. Ciertamente se sentía culpable si aquella joven no tenía a donde ir, ahora que su mentora fue descubierta, pero intuía que se las arreglaría a solas...

¿Cómo se... encuentra?

Sonrió y puso gesto de regañarla. Otra vez le había tratado de usted y empezaba a pensar que pese a joven, tendría que parecerle a todos los demás un viejo cascarrabias...

A otra persona tal vez no se le hubiera pasado por la cabeza, pero en algunas cuestiones Hijikata era realmente simple y limpio. Estiró un poco el cuello de la camiseta y dejó entrever la herida, limpia y curada y parte de su hombro sin ningún pudor.

Llevo sin mirarla desde ayer pero parece que evoluciona bastante bien, un cuerpo entrenado en la montaña se mantiene sano siempre...

Bueno sobre la pérdida de mi casa y demás... no me quejaré sólo eran meros objetos materiales...


Objetos ligados a unas emociones que no podía olvidar.Aquella era la casa y santuario de su padre. Podía despegar en él más de un recuerdo emotivo, pero decidió que su vida pasaría por una renovación.

Ahora ha llegado el turno de respuestas tuyo, Sumomo

No era capaz de apartar los ojos de los grisáceos iris de Sumomo mientras sondeaba si la kunoichi iba a constestarle o iba a evadirle...

¿cómo te encuentras?...y...

Hizo una pausa intencionada para añadir intriga y curiosidad en los ojos que tanto llevaba contemplando...

¿recibió la carta?
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Vie May 26, 2006 11:13 am    Asunto: Responder citando

Sumomo cogió las bolsas y se quedó bastante rígida y mirando a Hijikata. Nunca se había comportado así... parecía algo nerviosa o, más bien, algo cohibida... después de todo lo que había pasado no debería ser así, aunque también era cierto que sólo habían compartido una relación de hombre rico a geisha. Además, el roce había hecho saltar algunas chispas, algo que Sumomo todavía no alcanzaba a comprender, siquiera a darse cuenta.

Aya, mientras tanto, saltaba alrededor de Hijikata, orgullosa de haber sido quien había traído la ayuda a tiempo. Este le acariciaba la cabeza cariñosamente, pensativo. Si no hubiera sido por ella, Sumomo hubiera reducido a Kagura con éxito pero él habría muerto desangrado allí mismo.

En cuanto vio la cicatriz, la suya, la que tenía en el hombro derecho, sintió una punzada de dolor. Quizás había sido algo sólo psicológico, pero tuvo que reprimir echarse la mano al hombro: no tenía ganas de contar aquella historia del espadazo de nuevo... Las cicatrices eran distintas pero estaban hechas en el mismo sitio, quizás para demostrar que las heridas más difíciles de olvidar te las hacen a menudo aquellos que están más cerca de ti.

- Lo... siento, Hijikata-san. Esa cicatriz será difícil que desaparezca... Aunque quizás pueda prepararle algo. Todavía tenía en casa los apuntes de su hermana para preparar diversos tipos de unguentos y cremas para las heridas... tenía una, bastante efectivo, pero que tardaba en hacer efecto y además necesitaba de la constancia para poder funcionar. Con el tiempo, la cicatriz se iría difuminando e iría cogiendo mejor color, aunque nunca desaparecería del todo.

Ahora ha llegado el turno de respuestas tuyo, Sumomo. ¿cómo te encuentras?...y... ¿recibió la carta?

Sumomo tragó saliva antes de contestar. Aquella situación era... como las conversaciones de la escalera o de las colas del mercado. Y no estaba bien que aquello terminase así. Carraspeó, y volvió a mirarle a los ojos, esta vez más tranquila: era inútil comportarse como una niña de 14 años...

- Hijikata-san... creo que estaremos de acuerdo en que... la situación es algo incómoda. En aquel momento, Hijikata la miró extrañado, preguntándose si iría a desaparecer tan pronto como se habían encontrado. - A la vuelta de aquella esquina hay una calle llena de lugares donde comer, y se acerca la hora de almorzar. Te parece si... vamos a comer juntos?

- Sí, creo que será una buena idea... me dejas que...

Sumomo rehusó que el señor le llevase las bolsas, ella no era una mujercita desvalida... y además, la escena podría ser portada de los periódicos: señor feudal porta las bolsas de la compra de una kunoichi.
Llegaron a la calle y aparecieron ante ellos cantidad de puestos de comida y lugares donde sentarse a comer. - Podemos buscar otra cosa, si...
- Si esto no es de mi agrado?
- ... si hay demasiada gente.

Hijikata había subestimado a la chica, que no había pensado para nada en tener que buscar un restaurante de lujo. Sabía que las apariencias a veces no eran la realidad y aquel cruce de palabras ya lo habían tenido: los lujos no eran algo que centrasen la vida del señor ni que tuvieran importancia.

El olor de las bolas de arroz restó importancia a la situación y la kunoichi decidió que con un par de ellas y un plato de sushi tendría suficiente.

- Uhmmm... yo ya me he decidido. Has pensado qué te
apetece comer?
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas


Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Sab May 27, 2006 12:23 pm    Asunto: Responder citando

Uhmmm... yo ya me he decidido. Has pensado qué te
apetece comer?


Se centró un momento en la mezcla de olores y sensaciones que dejaba todos los puestos de comida en Hijikata. Quedó pensativo y se aclaró enseguida.

Hace mucho que no como fuji fu yong , así que... podríamos ir a aquel puesto de bolas de arroz, parece que te ha atraido bastante la idea.

¿Y tú Aya? ¿Qué quieres comer?


Aya no dejaba de sonreir ante la espectativa de no comer sola y como pequeña que era el dulce la atraía irremisiblemente.

Dango!

Se acercaron al puesto y pidieron, quedándose en la terraza disfrutando de la brisa y el colorido de la calle que vestía con ropas de primavera.

Cuanto menos curioso. Tres desconocidos comiendo juntos... habrá que celebrar que al menos algo bueno tuvo ese incidente...

Acarició otra vez el pelo de la pequeña, un gesto de agradecimiento por haberle salvado la vida y se quedó mirando a esos fascinantes ojos de la Kunoichi. En verdad no sabía si decir que conocer a alguien que pudiera ser su perdición era tan grato como esto.

Por cierto, Aya-chan... ahora que tu maestra ha sido detenida...¿que harás?
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Sab May 27, 2006 2:08 pm    Asunto: Responder citando

- Pues... no lo sé... ahora me hospedo en casa de un ninja, hasta que me digan a dónde tengo que ir...

Era una pena. Tras la desaparición de Kagura y Oboro, aquella chica se había quedado sin casa y sin hogar. Sumomo no quiso preguntar si tenía padres o no. Probablemente ya no... y, aunque los tuviera, seguro que hacía mucho tiempo que sus caminos se habían separado.

La comida estaba buenísima: bolas de arroz con dango... sencillo y sabroso. Dieron buena cuenta de ella sentados en un banco, formando un extraño grupo: una kunoichi armada hasta las cejas, una pequeña niña, y un alto cargo del consejo, todos sentados en un banco, comiendo, ignorando las diferencias que pudieran existir entre ellos.

Después de todo, aquella misión les había unido de alguna manera.

Sumomo reparó en que Hijikata no dejaba de mirarla, aunque ella tampoco dejaba de mirarle a él... sería posible que aquellas chispas todavía tuviesen fuerza... para prender?
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas


Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Dom May 28, 2006 2:04 pm    Asunto: Responder citando

Pues... no lo sé... ahora me hospedo en casa de un ninja, hasta que me digan a dónde tengo que ir...

Si no marcho de viaje...Aya-chan, podrías quedarte conmigo, sería una buena manera de saldar mi deuda.

Se quedó un momento esperando la respuesta de la joven que parecía pensarselo mientras terminaba su comida. Saldar su deuda cuidando de una joven cuando su experiencia era cero en esa materia no le agradaba en demasía pese a que se planteaba su futuro y se propuso terminar algo que había empezado hace unos dias...

Buscar el significado de la palabra espada...el camino de un verdadero samurai.

Aunque también se planteaba que eso destruiría aquella débil relación que se había formado con aquel tumulto de Kagura, mientras no dejaba de mirar a los ojos de Sumomo. ¿Sería tan fuerte su atracción para dejarlo todo atrás, sería capaz de compaginarlo o simplemente se olvidaría de algo que no podría existir? ¿podría un señor de la villa tener un amor con una kunoichi?.. ¿porqué le asaltaban esas dudas en ese instante? ¿era esa la fuerza de los atrayentes ojos de Sumomo?.

Por un momento concluyó que había algo que faltaba desde el principio de la comida para él. Algo de saque que le aclarara la mente y se levantó intentando romper la atracción que le poseía la mirada.

Voy a por sake, ¿queréis algo más?
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Dom May 28, 2006 2:33 pm    Asunto: Responder citando

Aya se quedó pensativa mientras Hijikata iba a por algo de beber.

- Qué me dices, Aya? Es una buena oferta...
- Mmmh... Hijikata-san es bueno...
- Quizás puedas pedir consejo, y pensártelo. Además, no es seguro... Pero todo depende de ti.
- Si...

De pronto, apareció una pareja que Sumomo conocía buscando a Aya. Sumomo se disculpó por haberla retenido sin preguntar antes, aunque pensaba que la chiquilla tendría permiso... y claro, los ninjas que estaban a su cargo estaban preocupados porque todavía no había vuelto. Aya prometió pensárselo, y se fue con ellos a disfrutar de un paseo.

- Y.. Aya-chan?
- Ha tenido que marcharse. Pero prometió pensárselo. Ha sido un gesto muy amable y generoso, Tendo, aunque... no sé si adecuado para el camino de la espada...
- Al menos ya me llamas por mi nombre...
Sumomo obvió ese comentario.- Me tranquiliza saber que estará en buenas manos.

La kunoichi se giró, dado que había más espacio en el banco, y se recogió la melena en un recogido ni muy alto ni muy bajo. El sol de mediodía daba en la plaza, y tenía algo de calor. Después, se sentó cruzando las piernas encima del banco, en una postura mucho más informal y cómoda, ya que Aya y la comida habían dejado un espacio en el banco. Tomó la botella de sake, y sirvió dos vasos como le había enseñado Kagura.

- Una mezcla de estilos interesante...
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Shishi
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas
ANBU de la Niebla/ Maestro de armas


Registrado: 29 Ago 2005
Mensajes: 1304

MensajePublicado: Dom May 28, 2006 3:13 pm    Asunto: Responder citando

Ha tenido que marcharse. Pero prometió pensárselo. Ha sido un gesto muy amable y generoso, Tendo, aunque... no sé si adecuado para el camino de la espada...

Pagar con la misma moneda que te han dado. Exigiría un esfuerzo tener a la pequeña a muy cuidado, pero si ella ha salvado mi vida...¿quién soy para darle de lado?.

La kunoichi se giró, dado que había más espacio en el banco, y se recogió la melena en un recogido ni muy alto ni muy bajo. El sol de mediodía daba en la plaza, y tenía algo de calor. Después, se sentó cruzando las piernas encima del banco, en una postura mucho más informal y cómoda, ya que Aya y la comida habían dejado un espacio en el banco. Tomó la botella de sake, y sirvió dos vasos como le había enseñado Kagura.

Al menos ya me llamas por mi nombre...

Sumomo obvió ese comentario.
Me tranquiliza saber que estará en buenas manos.

Hijikata también obvio cualquier comentario respecto a lo último excepto una sonrisa.

Una mezcla de estilos interesante...Una kunoichi muy femenina...

Sumomo iba a servirle el sake pero Hijikata no la dejó, posando sus manos otra vez en las de la kunoichi sin ánimo esta vez ninguno de dejar que las chispas saltaran entre los dos. Pero a veces dos personas están condenadas a sentir algo por pequeño que sea cuando se acercan demasiado. Una atracción parecida como la de los insectos cuando dislumbran una luz muy intensa e intentó con fuerza de voluntad que aquella atracción se retrasara lo máximo posible..,

Gracias pero me gustaría que cambiaramos los papeles. Yo no soy aquel señor feudal, tú no eres aquella geisha...

Simplemente me gustaría compartir una tarde contigo como iguales...y aunque se que este gesto ha sido de buena fe, prefiero obviar cualquier gesto que haga parecer que hay distancia entre tú y yo, como que sirvas tú el sake.


Entonces terminó de servir la bebida él mismo y brindaron ambos a la salud de cada uno y hubo un rato de silencio.

No se si es que el destino juega bien sus cartas o teje sus hilos de forma errática, pero la manera en la que hemos llegado a conocernos es.. tal vez anecdótica y me plantea muchas cosas...

Por ejemplo ¿quién soy yo? ¿quién eres tú en realidad? y...¿que haré con mi vida de aquí en adelante?..

Quién sabe, los hilos están abiertos y no se como tejerlos... sólo se que ahora me apetece tumbarme en un cesped bañado por el sol y descansar un rato sin preocuparme por nada...

_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email
Sumomo
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos
Jounin de la Niebla/Genio de los espejos


Registrado: 25 Ago 2005
Mensajes: 1606
Ubicación: Bajo la lluvia... (Aldea oculta de la Niebla)

MensajePublicado: Dom May 28, 2006 3:51 pm    Asunto: Responder citando

- Abarai Sumomo, Chuunin de esta villa., respondió ella. - Puede que parezca evidente pero... hasta llegar hasta ello he pasado por muchas cosas, incluída la búsqueda de quién soy.
- Hijikata Tendo, hijo del Consejero de esta villa y heredero de su legado y de su puesto. Y sigo buscando...
- Tu padre fue ninja, maestro de armas, no?
- Cierto.
- Después de ver los dibujos, pensé que todavía no habías encontrado tu camino... aunque quizás no esté tan lejos, despues de todo. Seguirás el camino de la espada?
- No lo sé... quizás un viaje me ayude a reflexionar y decidirme, pero... casi sí.
- Quizás puedas cambiar de puesto. No te vendría mal ser un intermediario entre villas... aunque deberías refinar tu diplomacia...
- Muy aguda...
- Siempre...

Después, cómo no, le tocó el turno a Sumomo de contar su historia... su niñez, su ingreso en la Academia y, lo más importante, sus descubrimientos sobre sus padres. Omitiendo algunos detalles y misiones que no venían al caso, pronto ambos se pusieron al día, mientras caía la tarde en aquel banco.

- Por qué te reprimes...
- No es momento, ni lugar, ni...
- ... lo será? Hablamos de atracción y no hay nada de malo en ello...
- No, quizás no...


- Cambiando de tercio... a qué se deben todas esas bolsas?
- Ser una geisha durante dos días quizás me haya hecho darme cuenta de que necesitaba un cambio de vestuario.

Hijikata cogió las bolsas, una a una, tras pedir permiso, y fue observando todo aquello muy por encima. - No podría opinar... no sé cómo vestías antes... - No es tanto una forma de vestir sino de... bah, no sabría explicarlo. - No te preocupes, lo entiendo... a veces hasta yo estoy algo incómodo con estas ropas. Aunque... estos kimonos... son un gran contraste con el resto de las bolsas... - ...

Decidieron levantarse del banco y caminar un rato: llevaban toda la tarde allí sentados, conversando y mirando la gente pasar... aunque la gente también les miraba a ellos cuando les reconocían. Hasta el Mizukage, que pasó con su mujer por una calle adyacente, no pudo evitar sonreír cuando les vio desde lejos.
_________________
Volver arriba
Añadir a do.min.io/s Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Mostrar mensajes de anteriores:   
Este foro está cerrado y no puede publicar, responder o editar temas   Este tema está cerrado y no puede editar mensajes o responder    Foros de discusión -> Interior de la Villa Todas las horas son GMT + 1 Hora
Ir a página 1, 2, 3, 4, 5  Siguiente
Página 1 de 5



Powered by phpBB © 2001 phpBB Group

Chronicles phpBB2 theme by Jakob Persson (http://www.eddingschronicles.com). Stone textures by Patty Herford.

Powered by latin-foros // Crea tu foro gratis // ir al directorio de foros

crea tu propia página web con ijijijiweb gratis